Gativideo en Niceto Club: «El fantástico y maravilloso show de Gativideo»

Qué curioso sentir nostalgia por una época que no viviste. Una época llena de canciones clichés, de amores de verano, cabelleras bastante peculiares y estrellas de acción en cualquier película que miraras. Tiempos más sencillos que, por alguna razón que no entiendo del todo, desearías que en algún momento regresaran.
Esto es justamente lo que provoca escuchar a Gativideo.

El poder de esos sintetizadores junto con esas líneas de bajo funky son un viaje instantáneo a finales de los años 80, cuando Luis Miguel se coronaba rey del pop latinoamericano y el VHS vivía su época de oro. 

Con una introducción en video, el cuarteto sale al escenario vistiendo sus extravagantes vestuarios: Una combinación bizarra de mocasines y camisas de estampados llenas de potentes colores. 

“Dance with me baby at the rythm of Disco Majul” canta profundamente Renzo Montalbano mientras la banda a su alrededor empiezan a deleitar al público extasiado de Niceto Club. Continúan con varios temas de su primer disco “Colorama”, entre ellos uno de los favoritos de los asistentes: “Fantástico Bailable”. La potencia que Ignacio Fishman, guitarrista de la banda, le pone todas las canciones se contrasta bastante bien con la sobriedad de Montalbano a su lado. 

Con varios intermedios con visuales bastante bizarras, el show prosigue con su onda retro, unas coristas increíbles y una percusión fenomenal a cargo de Nacho Morelli. La onda que le agrega a las canciones es tan palpable, que es imposible que no te contagies de su ritmo al instante. 

Podés mirar la galería de fotos completa en este link.

Uno de los momentos más remarcados es la presentación de su último sencillo “Flota flota”, que da un abreboca al nuevo material de la banda. Una canción tan soñadora relatando las el peor día de playa de la historia. “Voy nadando entre basura” canta Renzo mientras ríe junto con sus compañeros. Se notan conectados y llenos de energía.

“Bueno, llego el momento de la noche en que ustedes eligen la canción que vamos a tocar a continuación” dice Montalbano mientras el público exclama que toquen “Lamento Boliviano”. No es posible no reirte de las ocurrencias de la banda en el escenario. Es entonces cuando inicia una de sus más famosas (y extrañas) canciones para cerrar una noche increíble: La oda al rey de las películas de acción “Bruce Willis”.

El viaje al pasado llega a su fin en un flash. ¡Y qué viaje ha sido!

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