Agarrate Catalina en La Trastienda: 15 + 2 + Muchos más

Alerta spoilers: Agarrate Catalina termina su show en La Trastienda bajando del escenario, todavía interpretando su retirada entre medio de selfies, saludos y abrazos con el público. Esto habla un poco de lo que es esta banda uruguaya, de la comunión con la gente.

La Catalina llegaba a La Trastienda el viernes 30 en medio de la conmoción e incertidumbre generada en la ciudad por los cortes de calle por el G20, para presentar la segunda de las 5 fechas programadas en Buenos Aires, en medio de los festejos por los 15+2 años de vida. Así nos los hace saber Yamandú Cardozo, uno de los gestores de la agrupación, vestido de quinceañera. Esto también habla de esta murga, que no tiene tapujos en vestirse de lo que sea, ancianos, niños, presidentes o cucarachas. Y todo con el total desparpajo que les da saberse de carnaval constante, en noviembre, en donde sea. Siempre es fiesta, siempre hay olor a febrero montevideano.

La celebración incluyó un repaso completo de toda su adolescente vida, regalándonos pequeños fragmentos de sus cuplés, tocando “El fin del mundo” con cucarachas esperando que estalle todo para al fin reinar en la tierra, pasando por “Civilización” y apreciación sobre cuán poco nos cuesta embarcarnos en guerras, dividiendo banderas en el excelente fragmento de “El corso del ser humano”La realidad no se le escapa ni un poco a La Catalina, por eso el G20, la final de la Libertadores y el precio del dólar también se hicieron presentes en la noche. Todo manejado con ironía, ese idioma que esta murga maneja tan bien, y que hace que puedan chicanear al público de un país que no es el propio y este se descostille de la risa y aplauda de pie.

Yamandú va y viene, sale de quinceañera, vuelve de maestra, o de anciano. La murga entera vive esta noche de metamorfosis en metamorfosis, en un maratónico trabajo de vestuario. Dirigiendo toda esta locura está Tabaré Cardozo, otra pata importante en la que se apoya Agárrate Catalina, donde baila, arenga, toca la guitarra y canta. Párrafo aparte para dos piezas que calan en los huesos, por motivos diametralmente opuestos: “La violencia” marca con furia una realidad y una división social cada vez más marcada. Y “La Niebla”, con intro en prosa de Yamandú y una magistral interpretación de Maxi Porciuncula conmueve hasta a los más duros.

Hubo tiempo también para las buenas noticias: el esperado regreso de La Catalina a los tablados del carnaval 2019 estuvo acompañado de un fragmento del show con el que volverán a la competencia. Retirada, aplausos y abrazos con la gente. Afuera nos espera una lluvia torrencial, pero no hay una sola persona que no se vaya con una sonrisa de oreja a oreja. Porque todos sabemos que por esta noche se termina el viaje de La Catalina pero, como siempre, otro nuevo camino está por comenzar.

Nicolás Bruno

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