Quienes me conocen saben que me gustan mucho los covers, siempre digo que son una gran forma para los músicos de expresar su admiración por algún otro artista (de hecho mi primer colaboración en este gran medio fue un review del Teal Album de Weezer, un disco entero de covers). Pero por más que creo que esa es la esencia de los covers, también existe una multiplicidad de formas en las cuales estos “homenajes” cobran vida: diversos contextos o historias, algunas curiosas…y un poco de eso se trata esta nota.

Y por qué no empezar con los Beatles (una de mis bandas favoritas), quienes supieron revolucionar el rock con sus innovaciones y cuyos integrantes fueron algunos de los compositores más prolíficos en la historia de la música contemporánea (Yesterday, escrita por Paul McCartney, fue covereada 7 millones de veces durante el siglo 20 según “Guinness World Records”; siendo una de las más destacadas la versión de Frank Sinatra grabada en 1969). Esto no quita que en sus inicios ellos no se hayan valido de varios covers, y es así que sus primeros discos registran grandes éxitos cuya autoría pertenece a otros:

A taste of honey (original de Bobby Scott de 1960 para un musical de Broadway, y luego grabada por Lenny Welch en 1962) y Twist and shout (grabada originalmente por The Top Notes en 1961) forman parte del primer LP de los liverpoolenses Please please me de 1963. Dato curioso: es una versión muy “propia” y que denota el estilo de los Beatles, pero si alguna vez te llamó la atención la carrasposa la voz de John es porque literalmente la grabaron al final de la jornada de estudio; y su garganta ya no daba más que para gritar con lo poco que le quedaba. Muy atinado, no?

En With the beatles, también de 1963, podemos escuchar versiones de Till there was you (Peggy Lee, 1960), Please mister postman (The Marvelettes, 1961), Roll over Beethoven (Chuck Berry, 1956), You really got a hold on me (The Miracles, 1962) y Money (That’s what I want) (Barret Strong, 1959). Chuck Berry siempre fue citado por ellos mismos como una de sus principales referencias, como también lo fue Carl Perkins: autor de Honey Don’t covereada en Beatles for sale en la voz de Ringo (también grabaron Matchbox del mismo Perkins, estando él en el estudio con ellos, y también la cantó Ringo) y de temas como Blue suede shoes que fue afamada luego por el mismísimo Elvis (otro que hacía muchos covers).

Varios otros temas versionaron los Fab Four como banda antes de lo que sería un alud de creaciones originales en su trayectoria, ya que definitivamente a partir de cierto momento decidieron no grabar (casi) más covers.

Incluso como solistas, si yo te pregunto cuál es el tema más conocido de George Harrison fuera de los Beatles y me respondés Got my mind set on you (lo cual tiene sentido ya que fue su último número 1); yo te voy a decir que la grabación original es de James Ray de 1962. Si habláramos de John Lennon en cambio, y si no tomáramos en cuenta Imagine (o “Supón”), tal vez me contestarías que su canción más conocida es Stand by me; un exitosísimo tema de Ben E. King de 1961, que John incluyera en en su propio álbum entero de covers Rock n’ Roll de 1975.

Y ya que hablamos de los Beatles, quizá vale la pena mencionar también a los Rolling Stones, quienes lograban por primera vez en el año 1964 ubicar en Estados Unidos un single en el top 10 de la mano de Time is on my side (original del trombonista Kai Winding grabada en 1963). 

Esto no resulta para nada sorprendente, ya que en sus inicios la banda de Mick Jagger se valía de numerosos covers de blues y soul para su repertorio en vivo. De hecho, durante su primer viaje a los Estados Unidos en 1964 escucharon un temita de la banda The Valentinos oriunda de Cleveland (formada por el eterno Bobby Womack y su familia, apadrinados en ese momento por Sam Cooke); y ni lerdos ni perezosos grabaron su versión de It’s all over now en los Chess Studios de Chicago eliminando cualquier chance de explotar por parte de la versión original y logrando el puesto 26 en Estados Unidos y el puesto 1 en el Reino Unido.

Parece que hay veces en las cuales, más allá del homenaje y le admiración, evidentemente un cover puede catapultar a un artista a la fama; y son muchísimos los ejemplos de intérpretes que se hacen mundialmente conocidos gracias a un cover. El desafío es después estar a la altura y seguir cautivando al público con su propia música.

Se le puede preguntar al respecto a Norah Jones, cuyo primer gran éxito internacional fue Don´t know why: una canción que previamente había sido grabada por Jesse Harris & the Ferdinandos para su álbum de 1999. La realidad es que junto con Jesse formaron la primera agrupación musical de Norah, y él mismo es quien interpreta la guitarra en la grabación que ella hace del tema en su disco Come away with me de 2002; grabación que además de fama mundial le valió 2 premios Grammy en 2003 (Mejor Grabación del Año y Mejor Interpretación Vocal Pop Femenina).
Así que mal no le fue, y este es claramente un caso en el cual el puntapié inicial fue acompañado con un discazo y completado en años posteriores con una carrera musical excepcional. Si querés, también podés leer mi crónica sobre su último show en Buenos Aires el año pasado.

Otro ejemplo nos lo da Deep Purple, hoy una de las bandas británicas de rock con históricamente mayor reconocimiento, pero la realidad es que su primer hit Hush de 1968 (logró el 4º puesto del Hot 100 estadounidense, y el 2º puesto en Canadá, pero sonó sin pena ni gloria en el Reino Unido) es un tema que originalmente grabara Billy Joe Royal un año antes y mediante el cual no capitalizaría ningún tipo de éxito. 

En el ámbito latinoamericano podemos mencionar a los mexicanos de Café Tacvba, quienes reinterpretaron de una manera brillante la canción Como te extraño mi amor originalmente siendo una balada del argentino Leandro Dante Tevez o Leo Dan para los amigos, grabada en 1964 en los inicios de su carrera y con la cual alcanzara el puesto número 1 en Argentina ese el mismo año. La misma canción hasta le dio incluso el título a una de las películas protagonizadas por Leo en 1966.

Café Tacvba ya era una banda reconocida en ese momento, pero ese fue quizá el primer gran hit que sonó en las radios de acá; esto en el marco de un disco entero de covers (producido por Gustavo Santaolalla y Anibal Kerpel) muy diferentes a sus versiones originales: Avalancha de éxitos de 1996 incluye también la gran Perfidia en versión instrumental y techno-oscura (Alberto Dominguez, 1939), y Ojalá que llueva café (Juan Luis Guerra, 1989).

«La selección que en este compilado se ofrece al escucha de refinados gustos y delicada percepción, fue científicamente diseñada para su disfrute. El método: el placer (…)«.
Esto nos anticipa Café Tacvba en el dorso (e interior) de su disco, acompañando y contextualizando su producción musical.

Y ya que estamos en México por qué no hablar del “rey sol” Luis Miguel, quien antes de grabar discos enteros versionando clásicos boleros o rancheros ya había metido tremendos hits como No culpes a la noche (Blame it on the boogie de Jackson 5, 1978) y Si no supiste amar (I only want to be with you de Dusty Springfield, 1964). Evidentemente hay también un mérito en tomar una canción existente y hacerla propia. 

Si yo te pregunto quién carajos es Kim Carnes, vos por ahí la conocés por haber escuchado en Aspen su ronca y tan peculiar voz alguna vez; y es que su versión de Bette Davis Eyes (original de Jackie DeShannon, 1974) pasó 9 semanas no consecutivas en el puesto 1 de Billboard Hot 100 en Estados Unidos, y alcanzó también la misma posición en otros 31 países, ganó un premio Grammy a Mejor Canción, o sea…estuvo bien elegido ese cover.

Parece que algunas canciones son indiscutiblemente buenas, y si las hacés bien te va bien. Así es como van pasando de “mano en mano”. 

Killing me softly with his song por ejemplo es un temazo, no importa quién lo cante (bueno si lo canto yo por ahí lo cago, pero es un temazo). Su versión más conocida para nosotros los millenials seguro sea la de The Fugees, de 1996; y por ahí la que mejor reconozcan nuestros padres sea la de Roberta Flack, de 1973. Sin embargo la original a grabó Lori Lieberman en los 70s, derivada de su propio poema que escribiera inspirada en una interpretación en vivo del cantautor Don McLean…por cierto Don McLean es conocido principalmente por su canción American Pie (1971), que fuera luego versionada por Madonna en el 2000 y con la cual le fue muy bien también ya que logró volver a estar en el número 1 en varios países (en Alemania no lo lograba desde La Isla Bonita en 1987, y en Australia la última vez había sido en 1990 con Vogue). De golpe está todo conectado, ¿nocierto? Madonna también homenajeó el tema Sepheryn (Ray of light) de Curtis Maldoon, y si bien las dos canciones terminan siendo muy diferentes la de Madonna está “inspirada” en esta.

¿Cómo venimos hasta ahora? ¿Te sorprendiste con algunos de estos covers que no conocías?

¿Y el de Mambo N5 del alemán Lou Bega lo tenías? Seguro ni siquiera sabías que es alemán. Ese sí que la juntó en pala, poniéndole letra a un tema del cubano Dámaso Perez Prado de 1949.

Otro ícono de los 90s, la canción Torn afamada por Natalie Imbruglia en su álbum debut Left of the middle de 1997 es en efecto un cover cuya grabación original es de 1993 a cargo de la banda Ednaswap.

¿Y qué pasa cuando es un artista reconocido quien graba una canción original que pasa desapercibida, para que alguien más la haga explotar luego? También tenemos varios casos de estos, en los cuales una determinada canción estaba destinada a ser un hit…sólo que no contigo mi ciela.

Le pasó por ejemplo al célebre Mike Oldfield ya mega consagrado, con su canción Family Man de 1982. Un muy buen tema de su autoría y a cargo vocalmente (como la mayoría de sus hits) de Maggie Reilly en el disco Five Miles Out, que a pesar de esto no logró ascender a más que al puesto 45 en el Reino Unido y al puesto 29 del Canadian Hot 100; todo para que lo tomen Daryll Hall & John Oates un año después y (con ligeros cambios en la letra) lo conviertan en un tema que desde entonces incluyen en casi todos sus repertorios en vivo. Esta nueva versión (cuyo lado B no fue ni más ni menos que Maneater) consiguió ubicarse en el puesto 15 en el Reino Unido, y en el puesto 6 del US Billboard Hot 100.

Tal vez podríamos considerar esta una suerte de “retribución del karma” para los muchachos de Philadelphia quienes grabaron la versión original de Everytime you go away en 1980 para su disco Voices sin ni siquiera editarla como sencillo. 5 años más tarde, Paul Young la convirtió en un éxito espectacular y un hit internacional, dándose el lujo incluso de cantarla en vivo durante su presentación en el LiveAid de 1985.

Así podríamos escribir casi eternamente, por eso algo de esto vamos a dejar para una segunda parte; porque la verdad es que hay mucho para contar: tenemos covers a cargo de Eric Clapton, Tina Turner, Nina Simone y hasta a Stevie Wonder haciéndose un ¿auto-cover? Por qué no también algunas versiones de algunos de los íconos de nuestro rock nacional.

Si llegaste hasta acá seguro vas a querer escuchar algunas de estas versiones originales a los temas que quizá ya conocías. Así que dejo una playlist para acompañar la lectura.

¿Alguno que quieras sumar a la lista? ¿Alguno que te haya sorprendido? ¡Dejalo en los comentarios!

Gonzalo Semperena
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