Juana Molina rompe el esquema: Friggatriscaidecafobia en streaming y de entrecasa

La emergencia sanitaria promulgada el jueves 12 de marzo en Capital Federal por el avance del Coronavirus provocó, además de la paranoia general, la cancelación casi automática de todo tipo de actividad que suponga un indicio de masividad. Museos cerrados al público, bares y centros culturales al 50% de su capacidad y todo tipo de medidas preventivas fueron ejecutadas en pos del no contagio. El feed de las redes sociales se abarrotó con publicaciones que informaban la suspensión o reprogramación de diversas actividades, desde conciertos locales hasta los megafestivales internacionales (como el Lollapalooza que pasó de Marzo a Noviembre).

Uno de los shows de la lista de suspendidos era Friggatriscaidecafobia, el concierto que Juana Molina presentaba por segunda vez en C Art Media, programado para el viernes 13 de marzo. Entre bajón y lágrimas en forma de emoticones, lxs más manijas empezamos a buscar en el calendario el próximo viernes 13. La experiencia, directamente vinculada a la superstición, no puede suceder en otra fecha. Sin embargo, el mismo jueves Juana anunció que el show, si bien anulada su dimensión empírica, se iba a hacer igual y se transmitiría online desde el canal de youtube de Futurock.com.

El viernes 13, ya arengada la movida por las redes, el recital denominado cariñosamente de entrecasa comenzó con Un Dia (punk), Eras, Sin dones y Lo decidí yo, lo que equivale a la inmediata necesidad de muchxs de mover el cuerpo. Pero el ritual colectivo de perderse entre la vibración corporal de otres lo emulamos frente a una pantalla, en una soledad nacida de la voluntad de crear una experiencia sin precedentes, que altere el rumbo de una paranoia desmedida.

Mil veces ví conciertos en streaming; la hipercomunicación tiene alguna ventaja: si no puedo pagar la entrada para ver a mi artista yankee favorito de los ‘90 que se presenta POR ÚNICA VEZ en algún teatro random, dale, si, te lo transmitimos online y lo vivís como quieras (o como puedas) desde equis plataforma prepaga. Pero el concierto que Juana no suspendió fue diferente, porque pone a prueba el no-se-puede por defecto.

Frente a las medidas sanitarias tomadas por autoridades que ordenan el cierre de espacios de acceso público pero parecen ignorar que la gente estornuda también en el subte, Juana Molina tomó la decisión política de quebrantar el triste panorama al que esta ola paranoide parece condenarnos. Lo fácil es cancelar, que te digan que no y quedarte en el molde, pero Juana y producción se movieron para cambiar este rumbo: Que no ni no!?

Se pudo adaptar incluso el set en el que Juana deambula (entre el público en una edición sin pandemia) usando la enagua de film alveolar, hecha exclusivamente por Alejandro Ros para este show, mientras canta Cálculos y oráculos sobre los sonidos de Odin Schwartz.

Al término de La rata, con Ca7riel como invitado en la guitarra, Juana agradece la celeridad extrema con la que trabajó su equipo y el de la radio para coordinar la transmisión, cerrando la frase con un “Vieron que se puede?”. Si el contacto supone peligro, no se cancela, se reinventa. ♥

Nora Lobo

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